FOTOGRAFIA 3.0 (2008-2010)

En este, nuestro periodo, la era post-digital, llega la web 2.0, los microstocks, el marketing relacional, la sociedad del conocimiento y de la conversación y la crisis.

La primera revolución se produce con los bancos de imagen, con la llegada de los microstocks o fotos a bajo precio, al principio nadie les presta la debida atención, para finalmente convertirse en el referente del mercado en el sector. Comienza con fotógrafos amateur para alcanzar después a los profesionales,  estos bancos de imagen han hecho tambalear los cimientos de las grandes multinacionales del sector, el cliente prefiere pagar poco y el fotógrafos vender muchas fotos baratas, antes vendía pocas de alto precio. Aunque lo más importante en la actualidad es la saturación de oferta donde pocos fotógrafos consiguen vivir de esto. Eso sí, algunos se han hecho millonarios.


Nuestro estudio descubre y se introduce en el mundo del SEO, creamos nuestro blog y nuestras nuevas webs, entramos en las redes sociales, Flickr, Xing, Linkedin, facebook, etc. Conseguimos nuestros clientes internacionales, entrevistas, publicaciones, premios y con la llegada de la crisis, reducimos la estructura de la empresa para aguantar la que se avecinaba.


En este periodo, los móviles tienen buenas cámaras pero la gente está saturada de imágenes digitales en el disco duro, hasta que deciden compartirla con todos. Hoy día hay miles de millones de imágenes en la red. Los fotógrafos se convierten en máquinas de marketing a su propio servicio y la red lo absorbe todo. Se cuestiona el propio marketing.

Los reporteros de prensa entran en crisis, encuentran rival en el propio periodista que hace fotos o con el propio público que tiene el arma de la inmediatez, indispensable en toda noticia y que en segundos pueden compartir y enviar a cualquiera.



Los fotógrafos tienden sus telas de araña para llegar a cualquier cliente pero los clientes tienen la tela de araña para encontrar a cualquier fotógrafo, por lo que la experiencia, la comunicación, la excelencia, la frescura y la pasión por la imagen, se convierten en los elementos imprescindibles de la fotografía de valor en la lucha por un trozo del mercado. No les queda otra, que dirigir sus esfuerzos en las fotos únicas e imprescindibles, en la innovación y la creatividad. El mercado compra fotos baratas, pero está harto también de las mismas fotos iluminadas, limpias y de rostros sonrientes, que  se ven en cualquier web, de manera que reclaman originalidad, diferenciación y sello personal.


Porque aunque poca gente lo sepa, al final, la creación de la imagen digital requiere el mismo trabajo y dedicación que la fotografía tradicional. No basta con hacer click.

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